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'Maki Sushi' por Lucía Gil


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Este mes cambiamos la receta tradicional, por algo más exótico. Los que no hayan probado nunca el sushi, seguramente lo asociarán con pescado crudo y eso les echará para atrás; y para cambiar su forma de pensar con respecto a esta receta, vamos a presentarla hoy con otros ingredientes que, seguro, les hará disfrutar del sushi al 100%. Vamos allá.

Ingredientes:
- Arroz (de marca SOS, a ser posible). 3 vasos.
- Agua.
- Vinagre.
- Sal.
- Azúcar.
- Alga nori.

Para el relleno:
- Langostinos.
- Bocas de mar (o surimi).
- Atún.
- Salmón ahumado.


Elaboración:

Lo primero y esencial del sushi es la preparación del arroz. No se puede saltar ningún paso, sino la receta saldrá mal. Hay que tener en cuenta que el paso de preparar el arroz es el más largo, pero luego la receta es tremendamente sencilla.

Se pone el arroz en un bol o colador y se lava. El agua saldrá al principio blanca, tenemos que conseguir que salga clara y así sabremos que ya ha eliminado el almidón por completo. Este paso puede durar una media hora.

Una vez lavado, se pone en una olla. La proporción de agua es de un vaso y un poco más, por cada vaso de arroz. Se pone a fuego medio, hasta que llegue a punto de ebullición. Una vez que hierva, se tapa la olla y se deja cocer a fuego máximo durante 2 minutos.
Pasados estos dos minutos, se pone a fuego medio y se deja 5 minutos más. Y finalmente, se deja a fuego bajo durante 15 minutos.
Durante toda esta cocción es importante NO abrir nunca la olla.
Una vez terminada la cocción, se destapa, se cubre con un paño y se deja reposar 15 minutos.

Cuando el arroz ya esta reposado, se pone en un recipiente (a poder ser que no sea metálico) y se deja enfriar un poco para poder trabajar con el (cuanto más frío, mejor).

Mientras tanto se prepara el vinagre de sushi. También se puede comprar, pero caduca muy pronto y si no se va a usar demasiado es una pena, así que explico cómo se puede preparar.
Se pone en un cazo cinco cucharadas de vinagre, cinco de azúcar y dos cucharadas de sal. Se pone al fuego hasta que se disuelva todo. Cuando hierva, el olor será bastante desagradable, pero el sabor que le da al arroz es exquisito.

Cuando tengamos listo el vinagre, se le va echando al arroz mientras se mueve (con utensilios de madera preferiblemente). La receta tradicional dice que también se debe abanicar mientras. Una vez mezclado todo el vinagre, el arroz debe quedar compacto y brillante. El punto exacto del arroz es cuando el grano queda además, como transparente.

Ya tenemos listo el arroz y el vinagre. Ahora hay que preparar el relleno. En esta ocasión vamos a usar atún, bocas de mar (o surimi), langostinos y salmón ahumado.
Al atún se le quita el aceite y se deshace. Las bocas de mar y el salmón ahumado, se corta en tiras. Y los langostinos en trozos pequeños.

El siguiente paso es la colocación del arroz en el alga nori (se puede comprar en la sección de cocina internacional de Hipercor y no es nada caro. En Carrefour creo que también lo tienen). El alga se pone con la cara brillante hacia abajo, y sobre la rugosa es donde vamos a colocar el arroz. Se extiende el arroz en una capa fina, en unos de los lados hay que dejar sin cubrir al menos un par de dedos; y en el resto de lados es conveniente no llegar hasta el filo.

Una vez completado este paso, se coloca el relleno. Nosotros hicimos cada uno de un sabor. El relleno se coloca paralelo al lado donde hemos dejado más espacio, y no en el centro (ver la imagen para que quede más claro). Cuando ya esté colocado, se enrolla empezando por el lado donde NO se ha dejado espacio y apretando suavemente para que quede prieto. El lado donde se ha dejado un par de dedos sin cubrir de arroz puede que no se pegue, para lograrlo basta con mojarlo con un poco de agua.

Ahora llega el momento de cortarlos. El grosor debe ser de 2cm, más o menos. Lo ideal es que el trozo quepa en la boca sin problemas. Se debe elegir un cuchilo que no tenga sierra y cada vez que se vaya a realizar un corte hay que mojar la hoja del cuchillo.

Y ya está listo el sushi. Sólo falta colocarlo en un plato y servir. A la hora de comer, es mejor dejarlo que repose un rato para que tome todo el sabor. Además, se puede mojar en salsa de soja.

Notas: el relleno de sushi se puede hacer de muchas cosas, lo normal es meter algún tipo de pescado y verdura (pepino, por ejemplo). Pero eso va al gusto de cada uno.

Espero que os animéis a hacer esta receta. Seguro que no os arrepentís!

'Aperitivos de jamón y salmón' por Lucía Gil


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¿Te has independizado y quieres invitar a cenar a tus amigos?, ¿quieres sorprender a tu pareja pero no tienes ni un euro para el menú del Burrikin? Entonces esta es tu receta. Varios aperitivos para acompañar una cena ligerita y como siempre, de lo más económico.

Ingredientes:
- Jamón serrano en lonchas finas.
- Queso de ensalada (o en su defecto queso rallado o cortado en taquitos).
- Lechuga.
- Maíz.
- Salmón ahumado.
- Tomates.
- Queso para untar.
- Pan.
- Mahonesa (o cualquier salsa para ensalada)


-Crocante de jamón:


Esta es la receta más sencilla y rápida. Tan sólo hay que disponer sobre papel de horno las lonchas de jamón en la bandeja, encima de las lonchas más papel, y para hacer peso se puede utilizar otra bandeja (en el caso de que la tengamos) o un plato que se pueda usar en el horno. Al poner peso sobre el jamón conseguimos que se queden lisas.
Precalentamos el horno durante 5 minutos a máxima temperatura. Una vez listo, se pone el jamón y se hornea al menos otros 5 minutos a 200º.
Una vez pasado este tiempo están listas para servir. En el caso de que no se hayan quedado muy crujientes (esto puede pasar si las lonchas son más gruesas), se puede dejar unos minutos más.


-Rollo de salmón
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Se hace una ensalada, con lechuga, tomate, maíz, queso y mahonesa (o cualquier otra salsa de ensalada). Cuando esté lista, se pone un poco en el centro de una loncha de salmón ahumado y se enrolla.
Se puede servir los rollos enteros para cada persona, o partirlos en taquitos para picar.
A la ensalada se le puede añadir cualquier otro ingredientes, (yo le pondría unos langostinos si los encuentro baratos en el súper), pero claro ya depende de la economía de cada uno!


-Tostada de salmón (o jamón) y queso:

Se tuesta el pan y se hunta con el queso. Sobre él se colocan lonchas de salmón (o de jamón).
Una vez listas, se meten en el horno durante 3-4 minutos a 200º.

'Al sabroso Bizcocho fácil' por Lucía Gil


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Esta receta es típica en cualquiera de las fiestas de mi familia, ya que es muy sencilla y rápida de preparar. Aunque ahora que lo pienso, no hace falta que sea fiesta, si tengo los ingredientes necesarios lo preparo cualquier día para darnos el capricho. Comenzamos!

Ingredientes:
- Dos huevos (o tres si son pequeños).
- 250 ml de leche.
- 250 ml de aceite de girasol.
- 3 vasos de azúcar.
- 2 vasos y medio de harina.
- Un sobre de levadura.
- Canela.
- Rayadura de limón.

Elaboración:

Lo primero que tenemos que hacer es separar las claras de las yemas de los huevos. Una vez hecho esto, se montan las claras. Es mejor si se deja a punto de nieve, ya que así el bizcocho saldrá más esponjoso y sabroso. Con las claras montadas, se ponen las yemas y se sigue batiendo (es mejor si se hace con unas varillas o con batidora de varillas). Seguidamente se disuelve el sobre de levadura en la leche y se mezcla en el bol donde están los huevos. Cuando esté bien ligado, se pone el aceite.

Ahora se echa la harina en la mezcla, poco a poco, para que se vaya mezclando bien. Seguidamente se pone el azúcar. Para terminar, se le pone canela (al gusto) y la rayadura de medio limón.

La cocción del bizcocho es casi la parte más importante, porque de esto depende que quede bien jugoso. El horno hay que precalentarlo a máxima temperatura. Mientras se calienta, vertemos la masa del bizcocho al molde, que previamente se forra con mantequilla y harina para que no se pegue. Por encima, se le pone bien de azúcar para que al hornearlo se cree una corteza dulce (que está de muerte!). Con el horno ya bien caliente, introducimos el molde (que quede en la altura intermedia del aparato) y lo ponemos a 200º durante 40 minutos.

El tiempo no es exacto, ya que depende de la potencia de cada horno. Así que a lo mejor la primera vez que lo hagáis no saldrá perfecto, pero todo es ir probando. Para saber si el bizcocho está hecho por dentro, se puede pinchar con un cuchillo y si sale limpio, es que está terminado.

Advertencia: Si se puede evitar abrir el horno durante la cocción mejor, ya que sino no va a subir y no sale tan esponjoso.

Presentaciones: el bizcocho se puede hacer para comerlo tal cual, o se puede hacer una cobertura de chocolate o abrirlo por la mitad y rellenarlo de lo que se quiera (nata, mermeladas, chocolate...). De todas las maneras está exquisito!

Revuelto de champiñones


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Ingredientes:

-Champiñones
-Atún
-Huevo
-Salchicha
-Jamón York
-Sal, orégano y perejil
-Tomate, pimiento y cebolla
-Aceite

Elaboración:

Directos a la yugular. Cual Jack el destripador, tomamos el cuchillo más afilado de la cocina, hoy lo vamos a necesitar y muy mucho. Primero debemos picar el refrito (cebolla, pimiento y tomate) en pequeños trozos. Tras ello lo echaremos en la sartén y lo dejaremos freír.

Cuando las hortalizas estén doradas añadiremos los champiñones en láminas –si son frescos, mejor-. Mientras comienza a coger color lo que tenemos entre fogones, debemos trocear las salchichas, el jamón york y preparar el resto de ingredientes para que estén listos. Durante la cocción deberemos poner una pizca de sal y otra tanta de perejil y orégano –todo en función del gusto de los comensales-.

Tras añadir las salchichas y el jamón york dejaremos pasar unos minutos para agregar el huevo y removerlo junto al resto de ingredientes. Antes de emplatar nos aseguraremos de que los champiñones ya están tiernos y listos para degustar. Buen provecho. Eso sí, no olvides que para gusto los colores. Este plato, al igual que otra de las muchas recetas que hemos cocinado, está abierto a cualquier tipo de modificaciones y variantes. Seguro que así, también está delicioso.

A la rica 'pasta frita'


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Si la crisis aprieta, a finales de mes ahoga. Renunciar a la tapita de los sábados, apostar por las marcas blancas o ingeniárselas en la cocina para ahorrarse unas 'pelillas', todo vale. Este es el objetivo de 'El contrapunto entre fogones' de este mes, preparar un plato rico, rico pero sin que nuestro bolsillo se resienta. Bueno, rico y barato, las claves para disfrutar en la mesa sin que ello nos conlleve renunciar a ningún caprichito. Pónganse sus delantares, tomen nota y manos a la obra, hoy cocinamos pasta frita.

Ingredientes:
-Agua
-Pasta (preferiblemente 'tornillos')
-Especias (sal, orégano y perejil)
-Mantequilla
-Aceite
-Queso rayado
-Añadir ingredientes a cuenta de nuestros bolsillos.


Elaboración
A más de uno eso de freir la pasta le habrá dejado a cuadros, pues si, yo aún no salgo de mi asombro desde que mi adorada compañera de piso me enseñara esta receta. Como podréis ver en la lista de ingredientes, no os he mentido de lo baratito que este mes os va a salir sorprender a la 'chorvi'. Bueno, vayamos al asunto.

Como todo plato de pasta que se aprecie, lo primero que debemos hacer es cocerla. Usaremos una olla o una cazuela que llenaremos de agua y 'enriqueceremos' - para aquellos que siempre se olvidan de comprar las pastillitas de la gallina 'turuleca' le recomiendo que echen un chorreón de aceite, una pizca de sal y otra de perejil, a mi me vale-.

Tras cocer la pasta y escurrirla, tomaremos una sartén en la que fundiremos una pieza de mantequilla o dos o tres cucharadas soperas -todo en función de la cantidad-, echaremos la pasta deseada y la freiremos tal y como otro alimento. El mejor punto es conseguir que quede crujiente a la par de jugosa. Tras ello, emplatamos aliñando con las especias deseadas según el gusto del comensal, tal cual, para aquellos que lo deseen pueden usar queso rayado para darle un toque diferente.

Para gustos los colores, y para exquisito mi paladar. Este plato de pasta frita puede ir acompañado de multitud de ingredientes, una manera de darle una mezcla de sabores y texturas: champiñones, salchichas, beicon, atún,... una larga lista de acompañantes que prepararemos independientemente para minutos antes de emplatar mezclarlos en la sartén de la pasta. Y le violá! A chuparse los dedos sin tener que renunciar a nada.

'Salmorejo cordobés' por Lucía Gil


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A pesar de vivir en Málaga, en mi casa se come Salmorejo Cordobés en lugar de la Porra Antequerana que se puede encontrar en la provincia. No sé porqué será, pero para mí el Salmorejo (sobre todo el de mi abuela Anita) es lo mejor de lo mejor para el verano. Una receta sencilla, fresquita y económica, para este tiempo en el que sólo se habla de crisis.

Ingredientes para 4 personas:
- 1 kilo de tomates pelados (si se es un poco vago, se puede usar los tomates que se venden en lata ya pelados)
- 350-400 gramos de pan duro.
- Medio diente de ajo o uno entero si es pequeño.
- 400 ml de agua fría.
- 50 ml de aceite de oliva.
- Un poco de vinagre.
- Sal



Lo primero que tenemos que hacer es cortar los tomates y colocarlos en el bol o el vaso de la batidora. También se corta el pan en trozos y se reserva.

A continuación se pone el aceite, el ajo, la sal y el vinagre en el bol donde tenemos los tomates. Se empieza a batir esta mezcla, mientras se le va añadiendo los trozos de pan y el agua. No se pone todo a la vez, ya que queremos evitar que el Salmorejo quede demasiado espeso o líquido.

Una vez que se ha triturado toda la mezcla, con el pan necesario para que el Salmorejo tenga suficiente consistencia, hay que comprobar que la masa haya quedado fina. Si se desea, se puede pasar por un chino o un pasapuré, de esta manera conseguimos que quede con una textura más apetecible.

Una vez hechos todo estos pasos, se pone el Salmorejo en una fuente y se reserva en el frigorífico.

A la hora de presentar, el Salmorejo se puede acompañar con patatas fritas o huevo duro y jamón serrano o atún. Las cantidades del acompañamiento va al gusto del comensal.

Tip: Es recomendable hacer el Salmorejo unas horas antes de la hora de comer y reservarlo en el frigorífico al menos 2-3 horas. Así conseguimos que esté bien fresquito y que el Salmorejo coja todo su sabor.

Piña ardaleña


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Para los que estén hartos de los San Jacobo con Ketchup de la Esteban. Para los que la freidora ya no les puede hacer más milagros. Para los que gorronear en la casa de un amigo ya huele a pescado podrido. Para ellos y para todos los demás, hoy nos colamos entre fogones.

Ingredientes
Piña natural
Manzana
Langostinos
Carne de pollo
Cebolla
Salsa cóctel
Maíz
Lechuga
Limón, sal, ajo y perejil


Abróchense los delantales, comenzamos con el momento más dramático de la receta. Partir la piña por la mitad. Desde la cabeza hasta el culo, dividir a la perfección la pieza es toda una proeza, encomiéndese a los dioses, no todo está perdido. Con paciencia y cautela conseguiremos remediar los posibles desvíos, así como conservar cada una de nuestras falanges. Una vez hayamos conseguido ambas mitades deberemos vaciar sus pulpas al máximo posible.

Ya podemos respirar tranquilos, lo más difícil ha pasado. A continuación trocearemos la carne de pollo en pequeñas piezas y las aliñaremos con limón, sal, ajo y perejil. Una vez preparada, la freiremos a fuego lento para evitar que se endurezcan.

Llega el momento de trocear. Comenzaremos con la pulpa extraída de la piña, recordad que todo debe ser en pequeños tacos. Tras esto, haremos lo mismo con la manzana y con el trocito de cebolla y lechuga que hayamos decidido echar. En este último paso, deberemos pelar los langostinos y, al menos, partirlos en dos.

Una vez todo bien troceado, procederemos a unir todos ingredientes. Con la ayuda de un bol los añadiremos junto al maíz y los mezclaremos muy bien con la salsa cóctel. Una vez conseguida procederemos a rellenar las piñas. Y le violà! A chuparse los dedos.

El contrapunto entre fogones: 'Filetes de pollo al taco de queso'


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Cojan lápiz y papel, estrenamos sección. Comienza 'El contrapunto entre fogones', una oportunidad para chuparse los dedos, al menos, una vez cada treinta días. Recuerda, todos los últimos días de mes, una receta nueva para sorpreder a tu pareja o dejar atónita hasta a tu santa madre. Si eres un patoso en la cocina, esta es tu sección.

Ingredientes:

-Filetes de pollo
-Nata para cocinar
-Queso semicurado
-Champiñones
-Cebolla
-Limón, ajo, sal y perejil
-Aceite



Elaboración
Pónganse sus delantares, comenzaremos con algo sencillo. Primer asalto, los filetes. Tras enjuagarlos deberemos aliñarlos con limón, sal, perejil y ajo -todo al gusto de los comensales-. Sencillo, ¿verdad? Si se prefiere, también se puede trocear la carne.

Mientras la carne coge el aroma, picaremos la cebolla al igual que los champiñones -preferiblemente frescos, le dará un mejor toque-. Tras calentarse el aceite echaremos primero la cebolla y cuando ésta esté dorada haremos lo mismo con los champiñones hasta que ambos queden bien fritos.

Mentras tanto en otra sartén con aceite comenzaremos a freir los filetes de pollo teniendo en cuenta que no queden muy hechos al poder endurecerse demasiado. Con un ojo en la carne, nos dispondremos a cortar el queso en tacos, cuadraditos del tamaño de un dado que reservaremos para darle el punto especial al plato.

Cuando los filetes estén casi hechos, le añadiremos el refrito de champiñones y cebolla para que unan sus sabores. Una vez cocinados, le sumaremos la nata para que dé su toque de color y sabor -la cantidad irá en función del gusto del comensal, pero se recomienda que no se caiga en el exceso-. Una vez mezclada la salsa, nos disponemos a emplatar.

Tras vertir el resultado de nuestra primera 'trastada ' en la cocina añadiremos los tacos de queso por todo el plato. Y... le violà! Que tiemblen nuestros paladares, el toque a queso despertará a unas papilas gustativas que permanecían dormidas desde hacía ya años.